Práctica 4 : autobiografía de Celsy Trisfio Andarfin
La trotamundos
No crecí viendo dibujos animados ni cuentos de Disney que siempre tienen finales felices. Crecí dándome cuenta de que no hay finales felices en este mundo; para mí, la verdadera felicidad sólo está allá arriba. Como dijo Mark Manson, la felicidad viene de resolver problemas. Crecí como un miembro de Running Man, un programa de variedades que he visto desde pequeña hasta ahora, donde los miembros tienen que superar diversos obstáculos y misiones, sin un episodio final con un final feliz. Crecí como una aventurera que nunca se rinde y se atreve a aceptar retos y riesgos en la vida. Y..., así fue como la vida me trajo a España, a 20543 kilómetros de mi país, Indonesia. Black Widow. Sí, quizá sea una figura adecuada para describirme. Sin embargo, si Black Widow crece sin el amor y cariño de su familia, yo soy todo lo contrario. Crecí con amor y un sólido vínculo familiar. Si uno de nosotros estuviera en apuros o digamos muriéndose, entonces todos los miembros de la familia estarían dispuestos a sacrificarse y acabar como Black Widow en Marvel - Endgame. Mientras que la mayoría de las chicas más jóvenes consiguen su libertad siendo restringidas, yo consigo mi libertad y confianza directamente de mis padres, que me apoyan mucho a mí y a mis sueños. Puede que mi familia parezca perfecta. Por supuesto que no, ninguna familia es perfecta. Sin embargo, toda familia será perfecta si la miramos con amor, comprensión y un corazón positivo al juzgar y comprender. Hablando de sueños, como persona a la que le encanta viajar, no quiero pasarme la vida trabajando de la mañana a la noche en una oficina, cogiendo vacaciones una vez al año y sin pasar suficiente tiempo con mi familia, como hacen las empresas que explotan la mano de obra en Asia. Esa es una de las razones por las que elegí dedicarme a algo que me gusta. Me encanta y quiero pasarme toda la vida actuando y creando, tanto delante como detrás de las cámaras del cine, el teatro o cualquier obra audiovisual en la que pueda verter mis ideas y pensamientos como escritora, o expresarme como actriz.
Yo, una asiática, una indonesia, de una pequeña ciudad cuyo nombre nunca se oye aunque lo mencione, que tuve la oportunidad de estudiar en Europa, viajando con direcciones y sueños, risas y tristezas, felicidad y añoranza, sólo puedo decir una palabra: Vivo. Vivir sola en un país extranjero suena duro, pero..., todo se siente vivo porque no es una vida, si solo vives con un sentimiento. Si tienes la oportunidad, ¡aprovéchala y vívela al máximo!
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