Día del espectador: It´s such a beautiful day
It´s such a beautiful day: el fin de la identidad
¿Quién queda cuando alguien se pierde a sí mismo? ¿Cómo afronta uno la pérdida del todo? Estas preguntas se intentan responder en el filme producido por Don Hertzfeldt en 2012 llamado It´s such a beautiful day. Este es en realidad una compilación de tres cortos sobre la vida del mismo personaje: Everything will be ok (2006), I am so proud of you (2008) y It´s such a beautiful day (2011).
En esta película, a través de un estilo de animación sencillo intercalado con imágenes reales, se cuentan los últimos meses de Bill, un hombre cuyo historial familiar de enfermedades mentales augura una muerte no solo temprana, sino también acompañada por una demencia (o cualquier tipo de enfermedad que afecte a la memoria) crónica que le hará olvidarse completamente de sí mismo. Bill se verá obligado a ver a su madre consumida por la misma situación, enfrentarse a la dura realidad de nuestra efímera existencia e intentar arreglar sus últimos asuntos y disfrutar de lo poco de vida que le queda mientras, por otro lado, se descubre conociendo por última vez la belleza de la vida y del mundo.
Si existe una crítica posible, se nota lo vagamente conexos que están los tres capítulos dentro de la historia de Bill, los cuales pasan de un estado abrupto al siguiente. Fuera de esto, el conmovedor viaje, las reflexiones sobre la muerte y los últimos momentos de Bill con sus allegados hacen las delicias de quien disfrute del cine de culto dentro de la industria de la animación independiente.


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