Baladas de tiempos que nunca existieron

 "Éramos felices y no lo sabíamos" es la frase por excelencia de toda generación futura, olvidar qué día de la semana era, jugar a la pelota o a la consola con los amigos, abrazar a tu abuelo o abuela después de disfrutar tu comida favorita... Son recuerdos irremplazables, tanto como las personas con las cuales los compartimos. No obstante, la conclusión que toda persona acaba alcanzando es que, si de verdad su pasado fuera la época más feliz del mundo, entonces las personas de edades superiores o inferiores a ella no pensarían lo mismo de cuando eran niños, porque lo que pintaron especiales a aquellos momentos fueron los tintes inocentes de la tierna infancia, esto es lo que ya el mundo conoce como nostalgia. 

De este mismo sentimiento nacen dos de las canciones más maravillosas de la saga de videojuegos Kingdom Hearts, donde con un par de notas y una melodía se abraza al oyente con una balada capaz de recordar a tiempos más sencillos. 

En primer lugar, el tema Lazy Afternoons pertenece a un espacio dentro del juego, siendo este Villa Crepúsculo, ciudad donde nuestro temporal protagonista, Roxas, pasará sus últimos días de verano junto a sus amigos, sin ser consciente de que este será su último verano. La canción de Villa Crepúsculo imita su ambientación tan cálida como acogedora, es un espacio seguro para el niño interior de quien la escuche:

Lazy Afternoons.


En segundo lugar, la canción Naminé, nombrada así por el personaje al que acompaña, recurre a la nostalgia desde un punto de vista diferente, el de Naminé, quien es una bruja (mejor dicho un incorpóreo, pero como es difícil de explicar la llamaremos bruja) capaz de controlar los recuerdos del protagonista para así formar parte de ellos y manipularlo a su merced. Ella es obligada a causar este mal por los villanos de la saga, viviendo con el tormento de malograr unos recuerdos para formar parte de una vida a la cual no pertenece, porque Naminé no es nadie excepto unos recuerdos falsos, ella es la nostalgia de unos tiempos que, al igual que los de un niño, nunca existieron. Naminé es la nostalgia de quien o no tuvo una vida tan fácil o en el fondo sabe que sus recuerdos le mienten, pero decide malinterpretarlos porque le gusta la felicidad que desprenden.

Canción Naminé.

De esta manera la música nos muestra, dentro de una saga que ya es nostálgica para muchos, como los tiempos pasados fueron mejores, o quizá no lo fueron, pero lo único que nos queda es creer en ellos con una fe inquebrantable, una que solo podría tener quien siente como un niño.

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