Marta Pirquet




Lista de objetos:

El violin
La carta
La camara
La pipa

Para los que no la conocen, es muy difícil hacerse una idea de quién es Marta. Si le preguntáis, es muy poco probable que os cuente cualquier cosa de su vida. No es que no le guste hablar; al contrario, es una mujer muy sociable que tiene opiniones fuertes y nunca duda en expresarlas. Eso le viene de su padre, un hombre del mundo que siempre ha puesto todo su empeño en que ella tenga la mejor educación posible. Le ha dado su curiosidad y su voluntad de no dejarse callar por cualquier hombre.

Ha crecido con la música en los barrios acomodados de la ciudad de Viena. Nunca la vas a ver sin su violín y cada ocasión es buena para llenar los corazones de música. A lo mejor le viene su pasión de su madre, aunque nunca la conoció. Solo le queda la letra de amor que ha escrito su padre por la mujer de su vida hace muchos años; la lleva con ella cada día.

Durante muchos años, se fue con su papá a sacar fotos por todos lados del mundo. Su cámara ha evolucionado con el tiempo, pero su favorita siempre será la que su padre le regaló a los 10 años. Ahora tiene 32 y hace unos meses que no está su padre. Era su única razón de quedarse en Viena y ahora está viajando por el mundo.

Si cruzáis su camino y le preguntáis qué hace aquí, seguramente os dirá que le gusta poner la luz en situaciones invisibles. No paga mucho, pero tiene la suerte de no necesitar tanto dinero porque ya le queda bastante.

Su vida parece perfecta, pero si esperáis tarde en la noche, quizás os contara lo sola que se puede sentir. Conoce mucha gente, pero al final no tiene amistades. Probablemente porque ella no les deja acercarse demasiado o porque se cambia de lugar antes de que se pueda instalar una relación de confianza.

Y bueno, en cuanto a los hombres, muchos de ellos no quieren una mujer que fuma la pipa o que no muestra ningún cariño. Tampoco busca a nadie; le gustan más los gatos, son menos complicados y más independientes.

Comentarios