Práctica 4: autobiografia Ksawery Nowak
Corta historia de mi vida
No fue hasta el instituto cuando empecé a pensar un poco más en mi futuro, a participar activamente en la sociedad y a desarrollar mis intereses. El punto de inflexión, del que dependieron muchas cosas después, fue un proyecto internacional al principio del instituto en el que tuve la oportunidad de participar. Sin embargo, fue una completa casualidad, la participación en el proyecto fue aleatoria debido al gran interés que despertó y en un principio no me aseguraron en absoluto una plaza porque sencillamente no lo conseguí. Igual que por casualidad Jessie se encontró en Nueva York encontrando trabajo en la calle como canguro, yo me fui a Alemania a hacer un proyecto medioambiental contra la contaminación del planeta. Era un proyecto de la Unión Europea con gente de 7 países europeos. Allí, entre otras cosas, conocí a españoles, gracias a los cuales, como se vería más tarde, elegí mi carrera. Se convirtieron en mis amigos, con los que mantengo contacto hasta el día de hoy, al igual que la protagonista de la serie entabló relación con los niños a los que de facto cuidaba. Por supuesto, el proyecto en sí y la experiencia fueron estupendos, pero aún mejores son las amistades que quedaron después. El evento en sí sólo duró siete días y tuvo lugar hace casi cinco años, pero aún mantengo el contacto con los participantes.
El proyecto terminó, volví a Polonia, viviendo la vida de un adolescente medio. Supongo que hay diferencias entre la vida en España y en Polonia, pero como todo el mundo, empecé a hacer más amigos, a desarrollar aficiones. El instituto fue una época de grandes cambios. Estaba en clase de biología y química, lo que ahora puede parecer muy alejado de lo que estudio ahora, periodismo, no en mi idioma. De hecho, ya en segundo pensaba que iba a ser veterinaria, simplemente porque me gustan los animales. El último año de bachillerato, el cambio entre 2021/2022, lo puedo calificar como el más decisivo. Sin embargo, los exámenes finales no salieron como esperaba, mi estudio del español no había durado lo suficiente como para obtener un resultado satisfactorio. Las universidades que elegí no me aceptaron, me enteré el día de mi viaje soñado a Madrid, con amigos del proyecto. Sin embargo, lo que sí sabía era que no quería renunciar a mi sueño de salir de un pueblo pequeño para explorar ciudades más grandes y salir de mi zona de confort. Al igual que Jessie, me adentré en lo desconocido; ella, una chica de campo de Texas se encontró en una de las mayores metrópolis y le fue muy bien. Decidí estudiar filología hispánica, simplemente porque me sentía cómoda aprendiendo el idioma y no podía imaginarme quedándome en casa y sin perseguir el cambio.
El primer año de estudios fue difícil, mudarme del pueblo a una gran ciudad, a la que siempre había querido ir, resultó que no todo era como lo imaginaba. Así pasé el primer semestre de estudios, de lunes a viernes, esperando volver a casa. Hasta que encontré un trabajo del que nunca en mi vida hubiera pensado. Fui maestro de niños pequeños en guarderías. Enseñaba inglés y español. Siempre pensé que era alguien que no se llevaba bien con los niños, resultó ser lo contrario, disfrutaba mucho de mi trabajo.
Te dejo este comentario para pedirte que, porfa, revises tu entrada: debe ser una autobiografía lectora y audiovisual, es decir, debes hablar de los libros y películas (o series) que te han marcado a lo largo de tu vida :)
ResponderEliminar